energía:radical / 1. El inicio
Publicado por Ernesto Manríquez en 01 dUTC Marzo dUTC 2008
¡Vuelve a creer en la política!. Un grito desesperado de algunos politiquillos que piensan que política es difundir un mensaje incomprensible como si fueran telepredicadores, llorar como Magdalenas ante la pérdida de confianza en la política de la gente, o enfrascarse en peleas internas que no tienen sentido. Hacer cónclaves que tienen como grandes finales la generación de documentos que nadie lee. Invitarse entre ellos a escuelas de formación política, viajes a España, cafés y cócteles varios en centros de estudio, a hablar sobre nimiedades. Todo esto, mientras los jóvenes se quedan sin trabajo, mientras los proyectos del estado para cultura y extensión pasan a ser financieras políticas, mientras a las tribus urbanas no se les propone nada, mientras la postura educacional de nuestro Estado es un chiste, y mientras la única alternativa que se nos ofrece no propone nada, salvo ser una alternativa.
Soy Ernesto Manríquez. Tengo 24 años. Milito en la Juventud Radical, brazo joven del Partido Radical Socialdemócrata de Chile. Salí de la mejor escuela de políticos de la Concertación de Partidos por la Democracia. Y me cansé. No me cansé de los principios radicales, por eso sigo ahí, y seguiré ahí. Pero sí hace rato me cansé de la política como un medio para generar documentos bonitos, fiestas y demases, inútiles para el verdadero fin de la política, mejorar las cosas.
¿Por qué estoy en la Concertación? ¿No me contradigo? Hay una cosa que voy a aclarar para empezar. No creo en la Concertación, ni me siento parte de ella. Sí me siento radical, por los ideales que defiende la historia radical, ideales que defenderé, pero la Concertación ya dejó de servir para algo con la muerte del Tata, y con el consenso unánime logrado por toda la humanidad de que el gobierno de Pinochet no fue otra cosa que una dictadura brutal donde muchas cosas que el pueblo de Chile luchó durante siglos para conseguir fueron destrozadas. Como los sueños. Como la seguridad en las poblaciones. Como nuestro sistema de educación pública y de seguridad social basado en el Estado. Que vamos a reconstruir por el bien de Chile.
Este es el inicio de mi gesta. Que espero, tenga eco. Ya sea en una candidatura a concejal, ya sea en otra cosa. Quiero ser una persona a quien las nuevas generaciones conozcan. Que tenga fotolog al igual que ellos. Que sepa sus códigos. Alguien que prefiera tocar en un concierto ante 300 fanáticos del anime a estar en un cónclave con Yasna Provoste, hoy niña símbolo de la corrupción con subvenciones escolares. Alguien que sí tenga sentido para ellos, y alguien que les ayude. En suma, alguien que haga política. ¿Pues cómo la haré? Ahí si que querrán revisar la declaración de principios del Partido, y todas esas ñoñerías que los partidos tratan de vender como si fuera el Evangelio, en versión revisada.
Aquí comienza la energía. Esto es energía:radical.