Propuestas para mejorar el actual sistema. OPECh.

Publicado en octubre 14, 2008

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Continuando la saga, interrumpida, de propuestas para mejorar el actual sistema educacional, salto al otro extremo de la palestra ideológica estudiantil, y recalo en la página del Observatorio de Políticas Educacionales, que se define como “un espacio multidisciplinario de investigación, análisis, difusión y documentación sobre las políticas educativas en Chile, que nace del trabajo conjunto entre el Equipo de Psicología y Educación de la Universidad de Chile (EPE) y el Programa Interdisciplinario de Investigación en Educación (PIIE)”. Ellos se han dedicado a generar documentos bien interesantes sobre un posible rumbo de la orgánica educacional chilena, post-LGE.

¿El problema?. Los documentos con que se comunican las propuestas al público son de una calidad triste. Sustituyendo todos los fundamentos que OPECh tiene por ideología pura y condensada, OPECh logra ocultar al público sus verdaderas propuestas. Eso es justamente lo que no necesitamos.

Documentos de consumo público.

El documento contenido en la página de OPECh sobre financiamiento de la educación chilena tiene información que es relevante y es sustancial, si bien, tiene serios problemas en su presentación. Pensemos por un momento en el siguiente párrafo.

¿Cómo se gesta el actual sistema de financiamiento del sistema educacional chileno?

Se forja en las reformas iniciadas en los años ’80, en plena dictadura militar, que despojaron al Estado de su función preferente en educación. Éstas consistieron en universalizar el acceso de los privados a la Educación inicial, básica, media y universitaria, sin ninguna exigencia más que poseer una licencia de cuarto medio y cumplir requisitos mínimos de infraestructura (que muchos no cumplieron). Se cambia la Constitución, amparándose que en la libertad de enseñanza se otorgue la facultad de “abrir, mantener y cerrar establecimientos”. Otros decretos complementarios reglamentarán las condiciones en que se produce este traspaso.

Las cursivas son mías. Es cierto que las reformas iniciadas en los años 80 despojaron al Estado de su función preferente en educación. Lo que OPECh no señala es por qué se hizo, o qué se pretendía con ello. Tampoco hace lo más importante, apoyar la información con investigaciones y bibliografía. Por ejemplo, en este bello paper de Sebastián Donoso podemos encontrar argumentos sólidos acerca de qué se pretendía con el neoliberalismo en los colegios, y señala puntos que podrían enriquecer el análisis de OPECh, como, por ejemplo, que la decisión de convertir a los colegios al sistema de gestión neoliberal fue arbitraria y adoptada sin estudio previo acerca del efecto que pudo tener en la mejora efectiva en la calidad de la educación.

Tampoco ayuda a la falta de fundamentos el hecho de sacar a la palestra demonios, como la dictadura, y la libertad de enseñanza en su peor versión imaginable. La desaparición forzada de personas, la corrupción rampante en los procesos de pinochetización privatización de las empresas públicas, o la imposición del neoliberalismo a punta de pistola (nótese la última frase) no tiene necesariamente nada que ver con un modelo que, si bien podemos resistir con argumentos, es un modelo de gestión bien construido. No produce resultados, pero está bien hecho (léase: es coherente con su propia estructura interna).

Lo que quiero decir es: los documentos de OPECh presentan a priori el autofinanciamiento de las universidades, el neoliberalismo como política de financiamiento de los colegios, o la pérdida del rol público en la educación, como algo terrible, sin ningún motivo que nos invite a creer eso. Los motivos que demuestran que el neoliberalismo no produce resultados, que el sistema de voucher con ingresos que siguen al alumno está aumentando la inequidad en el acceso y en la calidad de la educación, están. Pero OPECh los sustituye por lugares comunes.

Documentos duros. ¿Mejoran algo las cosas?

OPECh basa todas sus propuestas en investigación dura, realizada por el economista Marco Kremerman, más un equipo multidisciplinario de psicólogos y economistas. Y la propuesta de OPECh, exenta de todo lugar común, es interesante. Tuve que desenterrarla de un texto de más de 200 páginas. ¿Tendrá algún impacto político una propuesta que tiene que desenterrarse? No. Y menos cuando los documentos que la piensan comunicar están cubiertos de lugares comunes como los expuestos. Pero vamos al análisis de la propuesta.

Citando a Kremerman, la propuesta dice así.

i) En primer lugar, debería cambiarse gradualmente el formato de la administración de las escuelas públicas por parte de los municipios. Estas entidades deben ejecutar y planificar múltiples funciones y por lo tanto les resulta muy difícil coordinar y liderar los proyectos educativos de cada comuna o territorio.

La heterogeneidad que existe entre los 345 municipios en que se divide el país y la escasez de recursos asociados a una política de financiamiento ligada a la subvención por alumno que asiste a clases, han generado una profunda crisis financiera y educativa.

Por ello, se propone que la educación pública chilena sea administrada por Entidades Públicas (ej. Corporaciones regionales), provinciales, que aprovechen las economías de escala y generen sinergias entre los colegios de distintas localidades. De esta forma, establecimientos ubicados en comunas pequeñas y rurales pueden ser beneficiadas a través del diálogo y retroalimentación que se produzca con otros establecimientos administrados por la misma Entidad y que pertenezcan a localidades más pobladas.

Se trata de asegurar la particularidad de cada proyecto educativo, pero al mismo tiempo no fragmentar excesivamente la oferta educacional, ni la gestión, ni la administración.

Estas Entidades Públicas Territoriales, deberían contar con un apoyo técnico compuesto de un staff de profesionales y convenios con universidades u otros establecimientos que impartan educación superior de los territorios involucrados.

La misión de este staff de profesionales es asesorar, apoyar y evaluar la labor de los directores y su cuerpo docente de cada colegio que administra el ente público territorial, garantizando la especificidad y autonomía adecuada de cada proyecto educativo.

ii) En segundo lugar, es necesario y propio de un país que quiere alcanzar el desarrollo, asegurar el pilar basal o piso mínimo diferenciado para que cada colegio pueda entregar una educación de calidad. Ello implica, dotar a las escuelas de una infraestructura de calidad, que asegure los espacios suficientes, infraestructura deportiva, salas de clase de calidad, laboratorios y salas de computación suficientes y salas para que el cuerpo docente prepare profesionalmente sus clases.

iii) En tercer lugar, se propone cambiar el actual sistema de subvención por alumno que asiste a clases, por una subvención base por aula o curso, la cual podrá verse incrementada diferenciadamente si cada establecimiento es capaz de integrar a alumnos vulnerables socioeconómicamente, alumnos con necesidades especiales de educación, niños y jóvenes de distintas etnias; o si favorece la retención en el sistema escolar y la asistencia de los alumnos y la sana participación de la comunidad escolar en la configuración del proyecto educativo.

iv) Finalmente, se podrá premiar a aquellos colegios que mejoren el aprendizaje de sus alumnos, medido a través de variados instrumentos y también se deberá incrementar en aquellos que se desempeñen en condiciones difíciles (zonas extremas, zonas rurales, localidades en donde existan altos niveles de pobreza).

El pleno funcionamiento, la asignación de los recursos y el correcto uso de ellos, sería supervisado por una Superintendencia de Educación.

Bajo este nuevo esquema, todos los actores que participan en el sistema educativo podrán ser evaluados. En el caso del cuerpo docente, es urgente y necesario mejorar sus procesos de formación inicial, los procesos de inserción profesional y entregar capacitación pertinente y permanente. De esta forma, gradualmente, se elevará la calidad de la educación y los mejores profesores (evaluados de acuerdo a la realidad y particularidad de cada proyecto educativo) serán quienes finalmente desplacen a aquellos que no cumplan con los objetivos mínimos.

Los establecimientos particulares también pueden integrarse a este nuevo esquema, tal como ocurre en la actualidad. Pero, los requisitos fundamentales para recibir recursos del Estado serán:

a) No seleccionar a los alumnos que quieran matricularse en sus colegios (Se puede crear un sistema de sorteo ciego, tal como ocurre en otros países).

b) No tener fines de lucro.

c) Eliminar gradualmente el sistema de Financiamiento Compartido o transformarlo de forma que no se produzca una desfocalizacion de los recursos del Estado.

Actualmente, las escuelas municipales y particulares subvencionadas, concentran el 91,6% de la matrícula preescolar, especial, básica y media. Por otro lado, el 70% de los hogares chilenos (que agrupan más del 80% de los niños y jóvenes en edad de estudiar cuenta con un ingreso autónomo per cápita menor a $140 mil, lo cual les impide satisfacer sus necesidades básicas adecuadamente.

Entonces, si se considera la evidencia anterior, es urgente, necesario y moderno, que el Estado garantice una oferta educativa universal, gratuita y de calidad, en la cual pueden participar establecimientos particulares, siempre y cuando cumplan con los tres requisitos esbozados.

En aras de la libertad de enseñanza, todos aquellos padres y apoderados que deseen matricular a sus hijos en escuelas que ofrezcan proyectos educativos distintos o alternativos, podrán hacerlo, tal como ocurre actualmente, pagando una mensualidad que cada establecimiento defina en forma privada de acuerdo a las reglas del mercado. Ello operará como un sistema complementario, de la misma forma que ocurre en casi todos los países del mundo.

Es una tremenda cita, pero necesaria, ya que es la verdadera propuesta de OPECh. Y es interesante, pues combina elementos de las propuestas de los estudiantes, como la eliminación del lucro en la educación y la carencia de selección, con elementos de la educación de mercado. Si se lee con cuidado, notaremos que la propuesta de OPECh no modifica en lo sustancial el sistema de subvenciones educacionales, sino que pretende su mejora, con varias cosas interesantes.

  1. Mejor administración. La administración de la educación municipalizada va a pasar a un órgano estatal, fiscalizable por una Superintendencia de Educación análoga a la de la LGE. Los fondos pasarían a ser administrados por entidades públicas y fiscalizadas, que administrarían los colegios directamente, sin una Corporación Municipal por intermediaria.
  2. Subvención base por curso, más recursos base para el colegio. Esto es lo más interesante de la propuesta, ya que significa un aumento de los recursos al colegio, ya no vinculado a la asistencia de los alumnos, sino al rendimiento del curso. Bellas son las referencias a la economía de escala.
  3. Fin de la selección, fin del lucro y fin del financiamiento compartido. Son 3 demandas que me parecen vitales, con lo anterior en pie.

¿Y cuál es el problema aquí? Comunicación. A veces se debe buscar que las propuestas técnicas acompañen los acuerdos emanados de entes de base democráticos, como las propuestas sobre educación del Bloque Social. OPECh puede, y debe, hacer las cosas mejor. Y necesitan urgente abogados. No me estoy haciendo comerciales, sino que los necesitan, pues deben dar propuestas de reforma que requieren una mejor comprensión del andamiaje administrativo que la que puede tener un economista.

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